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Columna de opinión: Preservar el pasado para construir el futuro

Por: Almte. Juan Andrés De la Maza Larraín, Presidente de la Corporación Patrimonio Marítimo de Chile.

Cada aniversario de la Corporación Patrimonio Marítimo de Chile, representa mucho más que la conmemoración de una fecha, es una oportunidad para detenernos, reflexionar sobre el camino recorrido y renovar el compromiso con aquellos principios que dieron origen a una institución. Para nuestra Corporación, cumplir un nuevo año de vida significa reafirmar la convicción de que proteger nuestro patrimonio marítimo es también resguardar una parte esencial de la identidad nacional.

Chile es, por naturaleza, un país oceánico, más de cuatro mil kilómetros de costa continental, un vasto territorio marítimo y una historia profundamente vinculada al mar, han marcado nuestro desarrollo, nuestra economía, nuestra cultura y la forma en que nos relacionamos con el mundo, sin embargo, esa realidad no siempre se refleja en la conciencia colectiva. Con frecuencia, olvidamos que gran parte de nuestra historia se ha escrito sobre las aguas y que el mar ha sido protagonista de los momentos más trascendentes de la construcción de la República.

El patrimonio marítimo comprende mucho más que embarcaciones históricas o monumentos, también lo integran los puertos, los faros, los sitios arqueológicos, los museos, los documentos, las tradiciones y, sobre todo, las historias de miles de hombres y mujeres que hicieron del mar su espacio de vida y servicio. Conservar ese legado significa preservar la memoria de un país que encontró en el océano una fuente de desarrollo, integración y proyección hacia el mundo.

Desde hace casi tres décadas, la Corporación Patrimonio Marítimo de Chile ha asumido la misión de resguardar y difundir el patrimonio marítimo, con la convicción de que el éste solo cobra verdadero sentido cuando es compartido con la comunidad. La administración del Museo Corbeta Esmeralda, el impulso a la recuperación del Sitio Arqueológico Muelle 1825, el rescate de las embarcaciones “Sea Tomato” y “Capitán Christiansen” la puesta en valor de bienes patrimoniales, el desarrollo de exposiciones, publicaciones y proyectos educativos forman parte de un trabajo permanente que busca acercar nuestra historia a las actuales y futuras generaciones.

Hoy, cuando Chile enfrenta desafíos tan relevantes como la protección de los océanos, el desarrollo sostenible, la investigación científica y la consolidación de su condición de país oceánico, el patrimonio adquiere un valor estratégico. Conocer nuestra historia permite comprender mejor el presente y tomar decisiones más responsables para el futuro.

En este aniversario renovamos nuestro compromiso con esa tarea, porque preservar el patrimonio marítimo no es solo recordar el pasado, es fortalecer la identidad nacional, promover la educación, inspirar a las nuevas generaciones y contribuir a que Chile valore plenamente uno de sus mayores patrimonios: el mar y la historia que nos une a él.

Proteger esa herencia es una responsabilidad compartida, solo una sociedad que conoce, valora y difunde su patrimonio puede proyectarse con confianza hacia el futuro, comprendiendo que la memoria no es un ancla que nos detiene, sino el rumbo que orienta nuestro desarrollo como nación.